Cómo preparar una infusión

Las infusiones son uno de los métodos más socorridos para utilizar las plantas medicinales hasta el punto de que en cualquier supermercado se encuentran disponibles diversos listos para ser preparados en infusión.

Cómo preparar una infusión

Se calienta agua y se añade la planta en el primer hervor. Se aparta del fuego, se tapa y se deja reposar unos minutos. El agua nunca debe hervir cuando añadimos las plantas medicinales puesto que, a esa temperatura se pueden volatilizar o degradar determinados principios activos presentes en las plantas que queremos utilizar.

El tiempo de reposo no debe ser mayor de 10 o 15 minutos porque entonces se enfría y ya no se considera infusión. En plantas ricas en taninos (como el té) el tiempo de reposo debe ser menor si se desea conservar su aroma, si no, los taninos se disuelven y proporcionan un gusto amargo.

Esta preparación se reserva para plantas con componentes delicados, especialmente las aromáticas, porque, como decía, la ebullición acarrearía la volatilización de sus principios activos. Existen gran cantidad de flores y hojas que se recomienda usar en infusión.

Fuentes:

Gran enciclopedia de las plantas medicinales. Berdonces i Serra. Ediciones Tekal

Foto: http://www.ecoterrazas.com/blog/epilobio-de-flor-pequena-solucion-natural-a-las-afecciones-de-prostata/

Articulos relacionados

Artículos Relacionados

Leave a Comment